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Martín Berdugo se solidariza ante la crisis y colabora con Cáritas en su programa de empleo
Ha cedido una finca de 40.000 metros cuadrados con vivienda para favorecer la inserción laboral a través de la agricultura y la avicultura ecológica 
Sensible ante las enormes dificultades que muchas familias, especialmente inmigrantes, están atravesando por la grave crisis económica, Bodega y Viñedos Martín Berdugo, enclavada en Aranda de Duero (Burgos), en el corazón de la Denominación de Origen Ribera del Duero, ha querido solidarizarse con los más afectados y aportar su granito de arena para dar respuesta a los efectos de esta dramática situación. La sociedad familiar, haciéndose eco de un llamamiento que Cáritas Interparroquial realizó el año pasado solicitando la aportación de viviendas particulares que se encontraran vacías para ser utilizadas temporalmente por familias que se han quedado sin hogar al no poder pagar la hipoteca o el alquiler, ha cedido a esta entidad de acción caritativa y social de la Iglesia la finca La Ribera, ubicada en Aranda de Duero al pie de la N-122 frente a la antigua fábrica azucarera. Se trata de un recinto vallado de 40.000 metros cuadrados, dotado con una casa unifamiliar y separado de los viñedos y de la bodega tan solo por el cauce del río Duero. Un espacio con un gran potencial que en sus tiempos fue sitio de recreo y veraneo, al que en estos momentos no se estaba dando uso y con el que se pretende echar una mano y ayudar a que los más necesitados tengan una oportunidad y puedan salir adelante. “Hemos dejado la finca a Cáritas porque la situación es terrible. Oímos por la radio que pedían que si alguien tenía una casa que la ofreciese, porque los albergues y los centros de acogida estaban llenos, la gente no tenía ni para comer y muchos se habían quedado sin techo. Y lo ofrecimos pensando en que además de la casa podrían aprovechar el terreno para hacer huertas para autoconsumo o sacarle algún un rendimiento”, argumenta Josefina Martín Berdugo. Desde Cáritas Interparroquial de Aranda de Duero han acogido con entusiasmo la cesión por las grandes posibilidades que ofrece el espacio y, además de utilizar la vivienda como alojamiento, han decidido incorporar la finca a su programa de empleo. Un recinto donde se va a desarrollar un atractivo proyecto que la ONG eclesiástica ya ha puesto en marcha con éxito en Cataluña y País Vasco: la inserción para el empleo a través de la agricultura y la avicultura ecológicas. “Aprovechando que tenía terreno nos planteamos dar el salto. La idea es un poco continuación del proyecto ARRROPA –Reduce, Recicla y Reutiliza- en el que Cáritas está invirtiendo, empleando su tiempo, en el medio ambiente. Ya hemos reutilizado 210 toneladas de ropa, ampliando el tema del medio ambiente con el aceite y ahora con la agricultura ecológica”, amplía el coordinador del programa de empleo, Roberto Casado. Cinco personas se encuentran trabajando ya en la finca preparando el terreno y acondicionando la casa. El planteamiento es criar pollos y gallinas para la producción de huevos de forma natural y cultivar hortalizas y verduras con técnicas ecológicas y fertilizantes procedentes de la lombricultura –cría de lombrices y tratamiento, por medio de éstas, de residuos orgánicos para su reciclaje en forma de abonos o y proteínas- que también se va a practicar en la finca. REPARTO Y COMERCIALIZACIÓN. Con esta propuesta desde Cáritas se pretende conseguir un doble objetivo. El primero de ellos es la inserción laboral y el apoyo a los trabajadores, ya que podrán alojarse dentro de la vivienda. Por otra parte, a través de la producción que se genere en la finca, ante la situación de crisis se prevé apoyar con alimentos a la gente necesitada o, en su caso, promover su comercialización poniendo a la venta los productos ecológicos en Aranda e incluso en Burgos y reinvertir los ingresos en la promoción humana y el desarrollo integral de las personas que se encuentran en situación de precariedad. “Estamos en un proceso experimental. Estamos rehabilitando la casa, que dispone de cuatro habitaciones, ya se han plantado las semillas en el invernadero y la zona donde van a estar los pollos se está preparando pero todavía no se han introducido las aves. Esperamos que para primavera ya esté todo en marcha”, apunta ilusionado Roberto Casado. La cesión se ha realizado inicialmente por un periodo de cinco años pero, si transcurrido este plazo la situación no ha mejorado y, pese a los tiempos de incertidumbre la bodega sigue sin necesitar el recinto, existe buena predisposición para prolongar la colaboración.
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