Las instalaciones de Bodegas y Viñedos Martín Berdugo, situadas en Aranda de Duero (Burgos) en pleno corazón de la Denominación de Origen Ribera del Duero, acogieron el pasado fin de semana la entrega de los premios del II Concurso de Micro-relatos Martín Berdugo en el que los participantes debían describir en un máximo de 60 palabras la idea de la felicidad.
La ganadora del certamen, Cristina Ferré Termens, una administrativa catalana de 27 años, disfrutó junto a su marido de un intenso fin de semana enoturístico en la zona en el que pudo conocer su rico patrimonio artístico y etnográfico, degustar su suculenta gastronomía, conocer los procesos de elaboración del vino e introducirse en el apasionante mundo de la cata. Un premio del que también se benefició la segunda clasificada, Alba Fernández, joven periodista barcelonesa, y del que no pudo ser partícipe el otro finalista, Álvaro Cerrada Bueno, gerente del portal Verema.com, por motivos personales.
Muy emocionada, Cristina Ferré, confesaba que el triunfo en el certamen había sido una sorpresa total. Conoció su existencia a través del suplemento dominical de un periódico y se animó a participar. “Pensé: son 60 palabras, por qué no, voy a intentarlo”, aunque sin confiar demasiado en que pudiera vencer. Respecto al fin de semana se mostraba encantada con la belleza de la zona “porque no me imaginaba para nada que fuera así de bonito”, con su inmersión en el mundo del vino “que ha sido una experiencia nueva maravillosa” y especialmente expresaba su sorpresa y gratitud “por el excelente trato que hemos recibido en todos los sitios”.
El momento central de la estancia tuvo lugar el domingo con un emotivo acto en el que los vencedores leyeron los relatos ganadores en esta convocatoria a la que concurrieron un total de 826 relatos procedentes de 17 países de diferentes puntos del mundo y el gerente de Martín Berdugo, Antonio Díez, les hizo entrega de los lotes de vino personalizados que forman parte del galardón.
Una edición especial de 60.000 botellas de Martín Berdugo ya luce impreso en su contraetiqueta el relato Nostalgia, del que es autora Cristina Ferré, un texto sobre los recuerdos que, ante la ausencia y como un bálsamo ante la pena y la melancolía, evoca una botella de vino compartida antaño con la persona querida: Guardaba su esencia en una vieja botella vacía. Y cuando la nostalgia le vencía, se dejaba seducir por el aroma embriagador confinado aún en su interior. Recordaba entonces el rojo intenso, las notas de bayas maduras, la dulce canela... Y soñaba con su sonrisa, sus labios, caricias. Sentía que así, encerrado, podía retener eternamente, el recuerdo de la felicidad.
Antonio Díez explicó que el objetivo de esta iniciativa es transmitir el espíritu, la inquietud y la pasión que encierra cada botella de Martín Berdugo propiciando un acercamiento entre bodega y cliente, estableciendo una creativa línea de comunicación. “Se trata de poner un granito de arena para conseguir un poquito más de felicidad entre todos y transmitir lo que para nosotros es la esencia del vino, que es el buen ambiente, la cercanía y la mejora de la comunicación”, resumió. El gerente aprovechó para anunciar que, además de la inminente convocatoria de la tercera edición del concurso de micro-relatos que se lanzará a finales del próximo mes, la bodega ha puesto en marcha otro certamen en versión mini centrado en el cómic.
En el acto estuvieron presentes miembros de la Tertulia Literaria Ribereña y Arandina (Telira), que han formado parte del jurado, y la concejala de Promoción Industrial y Turismo del Ayuntamiento arandino, Mar Chamorro, quien dio la enhorabuena a la bodega por esta propuesta, que a su juicio contribuye de manera original a la promoción de la Ribera del Duero y de los valores del vino. “El vino es algo más que juntarse a beber una copa y puede transmitir esa palabra que es la base de este concurso: la felicidad; felicidad por compartir, por visitar estos lugares donde nace y se elabora, felicidad por venir a nuestra Ribera, a Aranda y que puedan disfrutar”, manifestó.